Miércoles, 09 Noviembre 2016 00:10

Premio Samaritano para Hector Olivera

El próximo Jueves 10 de Noviembre a las 18.30 como cierre del 2 CONGRESO INTERNACIONAL ARTKINE que se desarrolla 8,9 y 10 del corriente en salones de la Academia Nacional del Tango (Av. De Mayo 833) será reconocida la trayectoria de HÉCTOR OLIVERA, con el premio “Salvador Sammaritano”. En encuentros anteriores, fueron galardonados con igual distinción el teórico Eduardo Grüner y la actriz Graciela Borges.

 

Sobre Héctor Olivera

Nacido en Olivos (Provincia de Buenos Aires), hace 85 años, la trayectoria de Héctor Olivera es síntesis de buena parte de la misma historia del cine nacional al que, como director o productor desde el mítico sello Aries Cinematográfica, entregó notables películas de valor artístico y testimonial, y otras tantas de gran éxito popular. Con Fernando Ayala creó la productora que en 1958 dio a luz El Jefe (dirigida por Fernando Ayala con producción de Héctor Olivera), que delineó un cine distinto y que sería antesala del Nuevo Cine Argentino de los años ’60. Olivera se inició en la dirección con Psexoanálisis (1968) a la que seguirán otras películas de valía hasta la realización de un auténtico hito del cine argentino: La Patagonia rebelde (1974) por la que obtuvo el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Diez años después repetirá el triunfo en la Berlinale con No habrá más penas ni olvido, ganadora del Premio Especial del Jurado, del premio Fipresci de la crítica internacional y el premio CICAE. Con El Muerto, versionó a Jorge Luis Borges para RTVE (Televisión Española) y con La Nona (1979) batió éxitos de taquilla otorgándole a Pepe Soriano otro protagónico de excepción, como había sido también su rol en Las venganzas de Beto Sánchez (1973). Otros grandes títulos como director son La noche de los lápices (1986) Selección Oficial del Festival de Moscú y Premio especial del Jurado de Huelva, El caso María Soledad (1993) Selección Oficial del Festival de Chicago, Una sombra ya pronto serás (1994) Selección Oficial del Festival de Venecia y premiada en Chicago al Mejor Director, Antigua Vida Mía (2001) Selección Oficial del Festival de Huelva, Ay Juancito! (2004) por la que fue galardonado como Mejor Director en el Festival Internacional de Cine de El Cairo y El Mural (2010) que ganó 5 Premios de la Academia de Cine de la Argentina, entre otros títulos y premios de una larga filmografía que enriqueció al cine nacional. La Dra. Mónica Satarain presidente del Congreso, confirma que: “La rica trayectoria de Héctor Olivera, que reúne indudables éxitos populares y films de notable vuelo artístico, sintetiza la mirada a más de medio siglo del cine argentino, desde un cine de estudios donde comenzó hasta su formación como cuna del Nuevo Cine Argentino para asimismo fundar un sello de los de mayor permanencia en la historia del cine nacional”. Para el Arq. José Marchisio, en su testimonio registrado en la biblioteca fílmica de Art-Kiné Praxis ¨Hacedores del Cine Argentino ¨, María Julia Bertotto confirma que en los momentos previos de la pre-producción de La noche de los lápices (1986) realizó junto al director Héctor Olivera una visita de los escenarios de La Plata donde vieron con emoción que  la habitación de María Claudia Falcone –una de las protagonistas – “que sus padres había conservado intacta años después de su muerte”, y esta fue una circunstancia que llevó tanto al director como a la escenógrafa a superar la dificultades del espacio fílmico y ser fiel al espacio real  donde ocurrió el hecho. “En rigor, gané tres Osos”, aseveró Héctor Olivera en una entrevista realizada para el diario La Nación por Pablo De Vita, miembro del Consejo Ejecutivo del Congreso, donde dijo: “Rita Gam y Viveca Lindfors el premio compartido a la mejor actriz. Rita retiró su Oso de Plata y yo como productor de la película el otro, y subí por primera vez al escenario de esa lejana Berlinale.”, agregando que hace unos años en Buenos Aires el director de la Berlinale Dieter Kosslick: “al verme me dijo: "Robert Altman y vos son los únicos que se han llevado tres Osos de la Berlinale". Me apresuré a explicarle que en aquel lejano 1962 yo recibí el de Viveca Linfords, pero, bueno, los productores siempre se apoderan de todo”.

 

Sobre el Premio Salvador Sammaritano

El premio SALVADOR SAMMARITANO es un galardón en reconocimiento a la trayectoria profesional, que refleje los valores y el recuerdo del que fuera maestro, amigo y referente de la cultura cinematográfica nacional. Faro de la crítica que acompañó a la mítica generación del sesenta. Fundador del Cine Club Núcleo, que a la sombra de su figura sigue aportando generaciones de cinéfilos al campo cultural argentino. Pionero de la revista Tiempo de Cine, que abrió un nuevo capítulo en la historia de la crítica, y ubicó a la Argentina en la vanguardia que el Cine moderno imponía a los nuevos públicos. El premio Salvador Sammaritano fue otorgado por primera vez en el año 2012, en un evento académico internacional. Instituido por el colectivo de investigación grupo art kine de la Universidad de Buenos Aires,  que inicia sus actividades en la Carrera de Artes de la Facultad de Filosofía y Letras  El elegido por decisión unánime fue el profesor Eduardo Grüner,  intelectual argentino reconocido a nivel mundial y faro en el área de la reflexión sobre el campo artístico. El segundo Premio Trayectoria fue para la gran actriz argentina Graciela Borges, que se inició casi niña como icono de la generación del sesenta y continúa desgranando talento  para el nuevo cine argentino.


Sobre el Congreso Internacional

El Comité organizador del Segundo Congreso Internacional ArtKine tiene el agrado de saludar a la comunidad académica mundial y de invitarla a participar en sus actividades. El vínculo entre la literatura, el cine, las demás artes y disciplinas humanas y sociales cobran en la actualidad una dimensión central en lo referido a los distintos formatos narrativos. En ese sentido y en el ámbito de la transdisciplina, se pueden establecer espacios privilegiados a la hora de pensar el tema de las transposiciones literarias. Se suma a este encuentro de lenguajes la dinámica de la traductibilidad, en clave de códigos culturales. Este Segundo Congreso pretende entonces, partiendo de esa idea de encuentro entre lenguajes artísticos y disciplinas humanas y sociales, y de la traducción como actividad creadora de sentido, analizar cómo la cinematografía mundial adaptó y/o se apropió de las literaturas y cómo las literaturas hicieron lo propio con los discursos audiovisuales contemporáneos.