Lunes, 18 Junio 2018 00:08

Crónica de un sábado triste y vikingo en Argentina

Llegó la primera gran sorpresa del Mundial, el pinchazo de la Argentina de Messi contra una Islandia que no deja de cautivar. El penalti fallado por La Pulga ya es motivo de conversación en todo el
mundo. La Albiceleste se complica su futuro en el grupo de la muerte. Leo Messi volvió a fallar desde el punto de penalti una pena máxima que valía la victoria sobre Islandia. La parada de Halldórsson le encumbró ante La Pulga, que falló donde más le duele, con su selección y en un Mundial, donde no puede fallar. Es lo que le faltaba a Argentina, que su estrella no marque un penalti. Huérfana de grandes jugadores y de juego convincente, su clavo ardiendo se apagó. La condena de Messi.

Islandia debutó en un Mundial contra toda una bicampeona, Messi incluido, con un puntazo que prolonga el impacto de esta pequeña selección en el planeta fútbol. Los de Hallgrímsson siguen haciendo
historia. No les valió con una Eurocopa memorable, en la que llegaron a cuartos, ni con clasificarse para el Mundial como primera de grupo, mandando a Croacia a la repesca y dejando en casa a Turquía o Ucrania.

En el grupo de la muerte, Islandia no es una cenicienta. Por algo son
vikingos.

Cuesta entender que en un equipo tan falto de fútbol, Banega empiece en el banquillo y Biglia sea titular. Argentina espabiló cuando Sampaoli, minuto 55', dio entrada al sevillista por el del Milan. La planicie del juego argentino en la primera mitad dio alas a Islandia, pero en la segunda mitad, la Albiceleste dominó.

Tardó casi cuatro minutos en tocar su primer balón en el Mundial. Y no fue con el pie, sino con la mano. Leo Messi hizo su primera aparición en Rusia cogiendo la pelota, apretándola y pidiendo el cambio por otro esférico mejor hinchado. Muy simbólico. La Pulga exigiendo un balón en condiciones... El mismo con el que luego falló el penalti.

Fue la acción cómica de la tarde. Andaba hacia detrás el colegiado Szymon Marciniak mientras que Gunnarsson pasaba por allí... hasta que el árbitro polaco pisó sin querer al jugador islandés, que se fue al suelo, dolorido por el impacto. Marciniak automáticamente pidió disculpas a Gunnarssoque continuó sin mayor problema. Marca digital-foto afp