Lunes, 04 Febrero 2019 10:49

Alfano reveló abuso de niña

La actriz contó un angustiante episodio en la mesa de  Mirtha Legrand sobre su infancia: "En primer grado, tocaba a otras nenas de la forma que me habían tocado a mí".

Un momento muy difícil se vivió en la mesa de Mirtha Legrand este sábado cuando  Graciela Alfano contó que fue abusada. La vedette no pudo contener las lágrimas y reveló que entre los 4 y 7 años un vecino la violentó sexualmente.

"Vivía pegado a mi casa. Mi mamá le daba la confianza de que me pasara a buscar por el jardín de infantes. Tengo 40 años de terapia hablando del tema. Cuando el adulto toca, el niño cree que tiene que ser así, que puede hacerlo, porque no te pone un cuchillo ni nada, sino que va incorporando ese contacto. Tengo recuerdos tremendos del aliento y cosas que no quiero contar", contó con tristeza Alfano.

Luego de que toda la mesa quedara en completo silencio al escucharla, la rubia se animó a profundizar más. Entre ellos, aseguró que su madre no le creyó al principio y que por tal motivo, lo habló con su papá y se fueron a vivir a un hotel.

"Cuando yo iba al colegio, en primer grado, tocaba a otras nenas de la forma que me habían tocado a mí. Desde la dirección llamaban a mi mamá y yo quedaba como que era una nena asquerosa", agregó.







"Por suerte, el hombre era impotente. En caso contrario no sé cómo me hubiera lastimado. La lastimadura fue psicológica, no puedo creer estar hablando de esto, como que estoy flotando en este momento", contó afectada y agregó entre lágrimas: "Este tema fue parte de la relación tan difícil que tuve con mi madre de toda la vida. En el final ella vino a morir a mi casa y en ese momento hice un gran esfuerzo por perdonarla, porque no podía. En el final ella me dijo: 'Perdón por mi ceguera, disculpame'".

Además, contó cuál fue su reacción cuando fue más grande: "Cuando tenía alrededor de 20 años iba a la puerta de lo que era mi casa y la puerta de la casa del señor este y tenía pensamientos oscuros. Un día estaba con el auto, lo ví salir y tuve ganas de atropellarlo, pero no lo hice. Más allá de lo que yo hubiese querido en ese momento, después de muchos años de terapia entendí que lo que la víctima necesita es justicia, que vaya preso, que la sociedad le dé la razón de que esto fue un gran daño que hizo".