Miércoles, 12 Febrero 2020 00:09

Gimena Accardi recordó su momento más duro

La vida de Gimena Accardi pasó por muchas etapas, algunas de ellas bastante oscuras, hasta lograr la felicidad plena que hoy tiene junto a Nicolás Vázquez.

El episodio más duro que le tocó enfrentar a la actriz se dio el 11 de junio de 2013, cuando perdió un embarazo muy buscado y a los tres meses de gestación.

En ese momento, Gimena manifestó todo su dolor a través de Twitter: "Tres meses y una semana lo sentí dentro mío, le escuchamos el corazón y hasta supimos su sexo. Era el año más feliz de nuestras vidas, el fruto de nuestro amor crecía. Hasta que todo se detuvo y en este momento nos invade el dolor y la impotencia".

Ahora, a casi siete años de aquel doloroso episodio que lograron sobrellevar con mucho amor, la estrella de "Separadas" habló nuevamente de aquella difícil etapa que le tocó atravesar en la vida.

"Fue duro, porque el deseo era muy fuerte. ¡Sí que sufrimos! Pero el tiempo fue parándonos en otro lugar. Se convirtió en un crecimiento de bocho y de corazón.", comenzó diciendo Accardi.

Luego, se refirió a lo importante que fue contar con Vázquez a su lado. "Nico y yo supimos encontrar la felicidad con libertad. Sin mandatos, abocados a un muy buen presente laboral y con la posibilidad de mirarnos y de repente decir ‘Ey, preparate unos mates y hacete un bolso… En diez salimos a la Costa’... Y por ahí con hijos resignaríamos esas locuras que, a los 34, me hacen feliz", expresó la artista.

"Si el día de mañana llega un bebé, ¡sería maravilloso! Pero ya no nos obsesiona. Cuando perdimos el embarazo dijimos ‘Paremos un toque, escuchémonos, tenemos la vida por delante’. Y así fue. Ya no somos los mismos de 2013. Se había hecho pesado el ‘¿Y chicos? ¿Para cuándo?’ que lo que realmente nos pasaba a nosotros", agregó la modelo.

"La paternidad puede resultar una presión, un estigma social absoluto que, por suerte, las nuevas generaciones están obviando. Ya es hora de desestructurar el chip que nos instalaron’. A muchas mujeres no les interesa, no se sienten cómodas con ese rol y hay que respetarlas, tanto como a las que dicen 'Si soy madre, me muero'", concluyó Gimena.