Viernes, 14 Febrero 2020 11:43

Sólo Blas Sinalli, uno de los rugbiers asesinos, habló ante el juez

Le dijo "no queríamos que ocurra lo que ocurrió", mientras que Máximo Thomsen se quebró y lloró en la audiencia.

El jueves a las 08.20 de la mañana, los ocho rugbiers imputados por el crimen de Fernando Báez Sosa llegaron al Juzgado de Garantías, ubicado en la ciudad de Villa Gesell, para prestar declaración. El juez David Mancinelli será el encargado de definir si los detenidos seguirán con prisión preventiva.

Terminada la audiencia, la notera de Arriba argentinos, Paula Bernini, que se encontraba en el lugar, dio detalles del comportamiento de los rugbiers y reveló: "A Blas Cinalli no se le dio la palabra, lo que dijo fue espontáneo. Y lo que dijo fue 'no queríamos que ocurra lo que ocurrió'. Lo que se piensa ahora es que van a empezar a hablar", relata Ciudad.com.ar.

Luego la cronista hizo foco en el cambio de actitud de Máximo Thomsen, uno de los imputados más complicados en la causa y más abucheados por los vecinos de Villa Gesell, tanto al llegar como al retirarse del juzgado. "Era un Máximo Thomsen completamente diferente al que vemos en los videos. Esto, por supuesto, muy consciente de que estaba ante un juez, el juez que resuelve su situación. Se lo veía quebrado. No se sabe si era una postura ante todos los que estaban en la audiencia. No tenía la actitud en la que se lo ve en los videos, esto de 'yo saco pecho y voy para adelante'. En algún momento se le caían las lagrimas".

En las próximas horas, el Juez de Garantías tendrá que determinar si los detenidos por el crimen de Fernando continúan con prisión preventiva o accede al pedido del abogado defensor de concederles la prisión domiciliaria.