Jueves, 17 Septiembre 2020 23:43

¿CÓMO VIENE LO DE LA VACUNA, AQUÍ?

En conversación con Natalia Paratore por Televisión Pública, el ministro de Salud  adelantó que el presupuesto del área, para 2021, será un 50% mayor y que “felizmente, continúa el diálogo” con las diferentes provincias en torno a una estrategia sanitaria federal.

El ministro de Salud de la Nación Ginés González García anticipó  que el estado argentino está en conversaciones con quienes producen vacunas contra el Covid-19 para “asegurarnos cuotas inmediatas cuando estén disponibles”, pero insistió en que “cuidándonos hasta que esté la vacuna, nos va a ir bastante mejor”.

También anunció que el presupuesto de Salud para 2021 tendrá un incremento de fondos del 50%, con respecto al que se ejecuta durante este año: “Es una meta de todos los argentinos y una intención del gobierno. Pese a todas las dificultades que tiene la economía argentina y las que resta corregir, además del aumento brutal por la pandemia, para el año que viene el presupuesto que está yendo al Congreso, tiene un 50% de incremento con respecto al que usamos en 2020, que ya es muy generoso. Ese es un esfuerzo que tenemos que hacer todos, la prioridad que le da el gobierno a la Salud”.

El ministro tuvo hoy una charla exclusiva con Natalia Paratore, en la emisión especial de #QuedateEnCasa Salud con la que celebró las primeras cien emisiones.
Sobre la apertura de actividades recreativas, el funcionario opinó: “Uno entiende la necesidad, pero lo que no me convence son las discusiones sobre si bares si o bares no. La discusión es si hay más enfermos, cómo hacemos para bajar la cantidad. Esto de decir que los números están igual desde hace muchos meses, en realidad es un fracaso. Nosotros tendríamos que tratar después de tanto tiempo de bajarlos. Con la apertura me parece bastante difícil lograr lo que queremos todos, que esto se vaya o por lo menos se atenúe notablemente. En ese sentido, felizmente se ha mantenido el diálogo.”

“En los términos rigurosos de lo que significa cuarentena, Argentina estuvo desde el 20 de marzo hasta el 11 de abril. Después empezaron a flexibilizarse actividades, en muchos lugares casi completamente porque no había casos”, agregó.

En igual sentido sostuvo que hoy, “en algunas ciudades –del interior del país–, cuando se les complican las cosas, empiezan a darse cuenta de que, si no disminuyen las actividades recreativas, porque la industrial y comercial están a pleno, la cosa puede perjudicar a unos cuantos”.  La epidemia “se nacionalizó”, aseguró.

El ministro también se refirió al apoyo del Estado nacional durante estos meses: “Hemos equipado a todo el país de lo que era crítico al principio: respiradores, monitores, vestimenta de protección personal y en muchas provincias aumentamos incluso la capacidad privada de respuesta, estamos dando en comodato equipamiento a los privados para que mejoren la respuesta”.

Agregó, sin embargo, que “hay un recurso que no es fácil, porque lleva tiempo formarlo: un buen terapista intensivo o un buen enfermero de terapia o un buen kinesiólogo. Pero tenemos que cuidar un poco más a los trabajadores y eso no es solo pagarle el bono que hace pocos días anuncié, que es un enorme esfuerzo”. Este pago adicional, explicó, “es para todos los trabajadores públicos y privados de la Argentina, de los hospitales, los geriátricos, de las ambulancias de traslado, de la atención primaria. Hay 700.000 trabajadores a los que se les amplió el bono por tres meses más”.

Sobre la duración de la pandemia, González García sostuvo que “es una situación única, mucho más prolongada que la que creímos todos. Ahí se equivocó el mundo, creyendo que esto era una cosa que tenía un pico y después se iba. Esto vuelve, aún en donde creen que se fue. Y de la Argentina no se fue”.

Respecto de la producción de vacunas, el titular de Salud anunció que “por indicación del presidente, estamos negociando con varios de los que están en desarrollo. Tenemos el privilegio de tener tres ensayos clínicos que se hacen en Argentina, de tres vacunas que están liderando. Tenemos una cuarta vacuna que se fabrica en Argentina, nada menos. Por supuesto que estamos conversando, inclusive próximamente anticiparemos dinero a varios de estos proveedores, para asegurarnos cuotas inmediatas cuando la vacuna esté disponible.

Indicó además que evolucionan favorablemente “un par de productos como tratamientos curativos que están bastante cerca, que pueden cambiar esta historia”.
Sobre el plasma de enfermos recuperados, dijo que “tiene un gran inconveniente, porque no tiene volumen; porque al ser donantes y tener un procedimiento, la escala ante la gran cantidad de enfermos no podría ser cubierta por plasma. Hay algunas otras alternativas –agregó– que son parecidas al tratamiento de plasma como el suero equino, que tienen una capacidad de producción que alcanzaría para una magnitud distinta en cuanto a cobertura. Lo mismo la ivermectina, que es un antiparasitario, que también se está probando”

“Todo esto es buena noticia, pero la mejor noticia es que nos cuidemos –destacó el ministro–, que sigamos respetando a los que se cuidan, porque el que no se cuida no solo va contra el terapista o el enfermero, va en contra del que cumple con todo. La mejor forma de salir es seguir haciéndolo juntos como lo hicimos desde el primer día”.
Respecto del impacto de la pandemia en la Argentina, señaló que “si bien tenemos muchísimos casos, también es cierto que tenemos la menor cantidad de consecuencias fatales; una tasa de letalidad baja, que está entre las tres menos malas de las que hay en América.”

En ese sentido, agregó: “Nadie valora lo que no sucedió. Yo creo que el enorme esfuerzo, hace que no solo no tengamos demasiado impacto en muertes, sino que no tengamos esas imágenes horrorosas que hemos visto en otros países de gente sin atención o tener que elegir quién sí y quién no”.

Respecto de su apreciación personal de la pandemia, el ministro dijo estar “más fuerte que nunca. Yo sabía que iba a ser duro, porque no es comparable con ninguna otra que haya pasado en los últimos cien años, por magnitud, por extensión, por impacto, porque no se encuentra ningún medicamento después de tanto tiempo, porque las vacunas van rápido, pero demoran mucho más de lo que creíamos”.

Sin embargo, reconoció que “es muy difícil desde todo punto de vista, sostener una posición después de tanto tiempo, pero he trabajado toda mi vida en esto, puedo volcar esa experiencia y es lo que trato haciendo todos los días; me sentiría peor si estuviera afuera”, aseguró y completó: “Necesitamos salir y con la menor cantidad de consecuencias posibles para el pueblo argentino”.

El programa  tuvo además el saludo de la secretaria de Acceso a la Saludo de la Nación, Carla Vizotti, el doctor Pedro Cahn, la titular del PAMI, Luana Volnovich, entre otros testimonios de profesionales de la salud.